Jerez de la Frontera, Martes 28 de Abril de 2026. – El equipo azulino resistió, compitió y se mantuvo siempre dentro de un margen que deja abierta la puerta a una remontada que dependerá, ahora sí, de su fortaleza en casa.
El encuentro arrancó con intensidad, con ambos equipos midiendo cada posesión como si fuera la última. Unicaja impuso su ritmo en ciertos tramos, aprovechando su acierto exterior y su capacidad para castigar pequeños desajustes. Sin embargo, el Xerez nunca perdió la cara al partido. Supo responder, ajustarse y mantenerse firme incluso en los momentos más complicados.
Alejandra Linares fue el gran faro ofensivo del conjunto jerezano, firmando un partido de enorme impacto con 21 puntos, 11 rebotes y 4 asistencias, liderando tanto en anotación como en carácter competitivo. A su lado, el equipo mostró personalidad, con fases de buen juego colectivo y momentos donde la defensa volvió a ser ese sello que ha definido toda la temporada.
El partido se movió siempre en diferencias cortas. Cada intento de ruptura por parte local encontraba respuesta en un Xerez que no se descomponía. Esa resistencia competitiva es, precisamente, el mayor argumento para creer en lo que viene.
El +6 final no refleja una superioridad clara, sino un pequeño margen en una eliminatoria que dura 80 minutos. Y quedan 40.
Ahora todo se traslada al Polideportivo Ruiz Mateos. Allí, el próximo domingo a las 13:30, el Xerez jugará mucho más que un partido: jugará una temporada, un sueño y el trabajo de meses. Y lo hará con su gente, en su casa, en un escenario donde ya ha demostrado de lo que es capaz.
Se necesitan seis puntos. Pero sobre todo, se necesita lo que este equipo ya ha demostrado tener: carácter, ambición y alma. La eliminatoria está abierta.
Y el Xerez, más que nunca, está preparado para escribir su propio final
